
Unidad de Contactología Avanzada
Nuestra Unidad de Contactología Avanzada está orientada a ofrecer soluciones visuales personalizadas, incluso en los casos más complejos, siempre con base científica, tecnología de vanguardia y un seguimiento clínico riguroso. Vamos más allá de “poner lentillas”.
Las lentes de contacto son pequeños dispositivos ópticos que se colocan sobre la superficie ocular y que permiten no solo corregir la visión, sino también optimizarla, proteger la córnea y, en determinados casos, cambiar el futuro visual del paciente. Se usan en los siguientes tres casos.
1. Corrección de los defectos refractivos
Las lentes de contacto permiten compensar la miopía, hipermetropía, astigmatismo y presbicia, con una amplia variedad de diseños y materiales adaptados a cada estilo de vida.
- Uso ocasional: las lentes de contacto blandas desechables diarias son la opción más cómoda e higiénica. Se estrena un par nuevo en cada uso y se desecha al final del día. Prácticas, seguras y sin mantenimiento.
- Uso habitual: disponemos de lentes blandas diarias, quincenales o mensuales, así como de lentes rígidas gas permeables (semirrígidas), fabricadas a medida para cada ojo. Estas últimas destacan por ofrecer una calidad visual superior y por respetar especialmente la fisiología corneal. Su adaptación requiere una valoración específica, muy frecuentemente mediante una topografía corneal, y pruebas de tolerancia previas, que realizamos de forma protocolizada en nuestra unidad.
2. Regularización de la superficie corneal: contactología avanzada
Uno de los grandes pilares de nuestra unidad es la adaptación de lentes de contacto en córneas irregulares, donde las gafas no ofrecen una visión satisfactoria.
Trabajamos con diseños especiales:
- Lentes rígidas gas permeables.
- Lentes híbridas (centro rígido y periferia blanda).
- Lentes esclerales, de gran diámetro, especialmente útiles también en casos de ojo seco severo.
Estas soluciones son clave en patologías como el queratocono, la degeneración marginal pelúcida, trasplantes de córnea o situaciones postquirúrgicas complejas. En muchos de estos casos, la lente de contacto no es una alternativa más, sino la única forma de proporcionar una visión funcional y de calidad.
3. Control de la miopía en niños y adolescentes
La contactología también juega un papel fundamental en la salud visual futura. La evidencia científica actual señala que la ortoqueratología (lentes nocturnas que permiten ver bien durante el día sin gafas ni lentillas, también conocidas como Orto-K) y las lentes blandas con diseños específicos para control de miopía son las principales opciones no farmacológicas para ralentizar la progresión de la miopía en edades infantiles y juveniles.
Reducir el crecimiento de la miopía hoy significa disminuir mañana el riesgo de patologías asociadas a la alta miopía, como desprendimiento de retina, glaucoma, retinopatía miópica o cataratas…